Javier Diaz Carrasco
Agustina Collar
No seamos como Enjuto!
Experimento "Jingsico"
Mezcla Videológica
(Alvaro Blanco Morett)
(el video se carga en unos segundos, no te preocupes)
y un muy interesante:
(Los transportaremos a una nueva ventana; el video posee dimensiones gigantes)
Tutorial Illustrator
Tutorial realizado por Oscar Gogerly Pino
Mezcla Videológica
(Alvaro Blanco Morett)
(el video se carga en unos segundos, no te preocupes)
y un muy interesante:
(Los transportaremos a una nueva ventana; el video posee dimensiones gigantes)
Tutorial Illustrator
Tutorial realizado por Oscar Gogerly Pino
Aquí os muestro cómo podemos sindicarnos a un periódico a través del programa Jing. Espero que os sea útil.
(Los transportaremos a una nueva ventana, el video posee dimensiones gigantes)
Cómo sindicarse a un periódico por Francisco Javier Lizana García
(Los transportaremos a una nueva ventana, el video posee dimensiones gigantes)
Cómo sindicarse a un periódico por Francisco Javier Lizana García
Aquí os dejo el trailer de Agora un peliculón para quien no la haya visto!!
"Cuando tenia 6 años, tuve mi primera bici. Parece que fue ayer y tambien un millon de años. La primera vez que fui hasta el final de mi calle, pensé en cuan lejos mi bici podria llevarme.
Eso fue hace 23 años.
Desde entonces, mis bicis me han llevado a mitad de los bosques, grandes y lejanas ciudades, prestigiosas universidades, la convenience store, la torre Eiffel, incluso la carcel.
¿Como de increible es este vehiculo que llamamos bicicleta? ¿Como de lejos puede llevarte? ¿Y como de lejos quieres tu ir? Nada de esto importa mientras te diviertas con el tiempo que pasas iendo alli."
Steve Crandall
Es una ràfaga inesperada
una dulce apariciòn
una musa encantada
una sòlida razòn
que nunca nos da vuelta la espalda.
Siempre nos acompaña
silenciosa aparece
cuando el alma cansada lo llama;
ese lado olvidado y lejano
ese haz de luz, que nos vuelve a la vida.
Esa es una bella razòn
que esta a la vuelta de la esquina
y le vuelves a encontra sentido
al resto de vida que tienes.
Se aprecia en el silencio
bajo esa estela divina
donde estas con Dios
y esa bendita paz nueva.
Porque descubristes
que la negaciòn te ha quitado
una parte importante
en el historial de tu vida.
Y le restamos sonrisas
le quitamos asombro,evitamos palabras
llenitas de amor y cariño;
cuando la fè nos falta
vivimos buscando emociones
que nos enfrenta a nefastos misterios.
Y la decidia arremete,
el aburrimiento nos acosa
esa inutilidad nos doblega el alma
y nos equivocamos sin poder remediarlo.
No todo lo que està ante tus ojos
es para satisfacer tus anhelos
hay alguièn que reclama tu voz
tu energìa tu entusiasmo
hay que dar giros muchas veces
y emprender el camino
porque Èl asi lo solicita.
Con el amor del padre y
bajo el manto de proteciòn
de su madre bendita.
—A mí me parece que mis viejos se volvieron chochos y ya no son tan piolas.
—Y a mí me parece que tú los mirás desde un lugar diferente.
—¿Y eso qué tiene que ver? “Lo que es, es” como dices tú.
—Cuento:
El rey estaba enamorado de Sabrina: una mujer de baja condición a la que el rey había hecho su última esposa.
Una tarde, mientras el rey estaba de cacería, llegó un mensajero para avisar que la madre de Sabrina estaba enferma.
Pese a que existía la prohibición de usar el carruaje personal del rey (falta que era pagada con la cabeza), Sabrina subió al carruaje y corrió junto a su madre.
A su regreso, el rey fue informado de la situación.
—¿No es maravillosa? –dijo—. Esto es verdaderamente amor filial. ¡No le importó su vida para cuidar a su madre! ¡Es maravillosa!
Otro día, mientras Sabrina estaba sentada en el jardín del palacio comiendo fruta, llegó el rey. La princesa lo saludó y luego le dio un mordisco al último durazno que quedaba en la canasta.
—¡Parecen ricos! –dijo el rey.
—Lo son –dijo la princesa y alargando la mano le cedió a su amado el último durazno.
—¡Cuánto me ama! –comentó después el rey—. Renunció a su propio placer, para darme el último durazno de la canasta, ¿no es fantástica?
Pasaron algunos años y vaya a saber por qué, el amor y la pasión desaparecieron del corazón del rey.
Sentado con su amigo más confidente, le decía:.—Nunca se portó como una reina... ¿acaso no desafió mi investidura usando mi carruaje? Es más, recuerdo que un día me dio a comer una fruta mordida.
—La realidad es siempre la misma. Y lo que es, es... Sin embargo, como en el cuento, el hombre puede leer un hecho de una manera o de la contraria.
Cuidado con tus percepciones, decía Baldwin el sabio.
SI LO QUE VES SE AJUSTA “A MEDIDA” CON LA REALIDAD QUE A TI MÁS TE CONVIENE...
¡DESCONFÍA DE TUS OJOS!
Jorge Bucay"Recuentos para Demian"
—Y a mí me parece que tú los mirás desde un lugar diferente.
—¿Y eso qué tiene que ver? “Lo que es, es” como dices tú.
—Cuento:
El rey estaba enamorado de Sabrina: una mujer de baja condición a la que el rey había hecho su última esposa.
Una tarde, mientras el rey estaba de cacería, llegó un mensajero para avisar que la madre de Sabrina estaba enferma.
Pese a que existía la prohibición de usar el carruaje personal del rey (falta que era pagada con la cabeza), Sabrina subió al carruaje y corrió junto a su madre.
A su regreso, el rey fue informado de la situación.
—¿No es maravillosa? –dijo—. Esto es verdaderamente amor filial. ¡No le importó su vida para cuidar a su madre! ¡Es maravillosa!
Otro día, mientras Sabrina estaba sentada en el jardín del palacio comiendo fruta, llegó el rey. La princesa lo saludó y luego le dio un mordisco al último durazno que quedaba en la canasta.
—¡Parecen ricos! –dijo el rey.
—Lo son –dijo la princesa y alargando la mano le cedió a su amado el último durazno.
—¡Cuánto me ama! –comentó después el rey—. Renunció a su propio placer, para darme el último durazno de la canasta, ¿no es fantástica?
Pasaron algunos años y vaya a saber por qué, el amor y la pasión desaparecieron del corazón del rey.
Sentado con su amigo más confidente, le decía:.—Nunca se portó como una reina... ¿acaso no desafió mi investidura usando mi carruaje? Es más, recuerdo que un día me dio a comer una fruta mordida.
—La realidad es siempre la misma. Y lo que es, es... Sin embargo, como en el cuento, el hombre puede leer un hecho de una manera o de la contraria.
Cuidado con tus percepciones, decía Baldwin el sabio.
SI LO QUE VES SE AJUSTA “A MEDIDA” CON LA REALIDAD QUE A TI MÁS TE CONVIENE...
¡DESCONFÍA DE TUS OJOS!
Jorge Bucay"Recuentos para Demian"
Ese día, Jorge me esperaba con un cuento:
... Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
—Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, me parece que sería penoso que te limitaras a caminar, teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
—Pero yo no sé volar –contestó el hijo.
—Es verdad... –dijo el padre y caminando lo llevó hasta el borde del abismo en la montaña.
—Ves, hijo, este es el vacío. Cuando quieras volar vas a pararte aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y
extendiendo las alas, volarás.
El hijo dudó:
—¿Y si me caigo?
—Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que te harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.
El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente le dijeron:
—¿Estás loco? ¿Para qué? Tu viejo está medio zafado...
¿Qué vas a buscar volando? ¿Por qué no te dejas de pavadas?
¿Quién necesita volar?
Los más amigos le aconsejaron:
—¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio? Prueba tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?
El joven escuchó el consejo de quienes lo querían. Subió a la copa de un árbol y, con coraje, saltó... Desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero igual se precipitó a tierra....Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre:
—¡Me mentiste! No puedo volar. Probé y ¡mira el golpe que me di! No soy como tú. Mis alas sólo son de adorno.
—Hijo mío –dijo el padre— para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
Es como para tirarse en un paracaídas. Necesitas cierta altura antes de saltar.
Para volar hay que empezar corriendo riesgos.
Si no quieres, quizás lo mejor sea resignarse y seguir caminando para siempre.
Jorge Bucay"Recuentos para Demian
... Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
—Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, me parece que sería penoso que te limitaras a caminar, teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
—Pero yo no sé volar –contestó el hijo.
—Es verdad... –dijo el padre y caminando lo llevó hasta el borde del abismo en la montaña.
—Ves, hijo, este es el vacío. Cuando quieras volar vas a pararte aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y
extendiendo las alas, volarás.
El hijo dudó:
—¿Y si me caigo?
—Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que te harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.
El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente le dijeron:
—¿Estás loco? ¿Para qué? Tu viejo está medio zafado...
¿Qué vas a buscar volando? ¿Por qué no te dejas de pavadas?
¿Quién necesita volar?
Los más amigos le aconsejaron:
—¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio? Prueba tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?
El joven escuchó el consejo de quienes lo querían. Subió a la copa de un árbol y, con coraje, saltó... Desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero igual se precipitó a tierra....Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre:
—¡Me mentiste! No puedo volar. Probé y ¡mira el golpe que me di! No soy como tú. Mis alas sólo son de adorno.
—Hijo mío –dijo el padre— para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
Es como para tirarse en un paracaídas. Necesitas cierta altura antes de saltar.
Para volar hay que empezar corriendo riesgos.
Si no quieres, quizás lo mejor sea resignarse y seguir caminando para siempre.
Jorge Bucay"Recuentos para Demian
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
